Caperucita "roja"
Aquella noche ,Caperucita salió muy apurada, pues había recibido la noticia de que su madre estaba en la ultima agonía y era mejor que se despidiera de una vez por todas,-en medio del camino, cruzando la calle 77- se encontró con un hombre de cuerpo corpulento, dientes un poco fuera de su lugar, cabello en sus mejillas,uñas un tanto filosas y unos ojos que daban la impresión de estar vacios , pues parecía no tener sentimiento alguno por la raza humana. Sin embargo,ella no prestó mucha atención a tal sujeto, pues lo único que pensaba era en llegar muy rápido a aquel hospital donde debía enfrentar su destino, así que -por supuesto- aunque este era un aspecto muy peculiar, y le encantaba conocer personas así, esta vez no ocurrió de ese modo.
Eran las 11:58 p:m y aún no llegaba al lugar, para desgracia suya y teniendo en cuenta que no se encontraba lo completamente cuerda como para saber exactamente por donde caminaba, tropezó con unas rocas que obstaculizaban el lugar a donde se dirigía, su caída fué tan extremadamente fuerte que no tuvo forma alguna de solicitar ningún tipo de ayuda, ya que inmediatamente ,quedó inconsciente.
Pasadas unas cuantas horas, y a raiz del golpe tan atroz, Caperucita despertó en un lugar que nunca antes habia visto , y no se trataba de una casa, ni mucho menos estaba debajo de un puente.. ¡era una barca! y preciso, al levantarse un poco, descubrió que estaba en medio del mar...¡pero quien pudo haber hecho esto!-gritó un poco eufórica, cuando de repente, vio de nuevo a el hombre que se mencionó antes, pero ahora lo veia con un traje de marinero conduciendo aquella barca a quien sabe donde...
de repente, el se acerca a Caperucita, la observa por un momento, y le dice con un tono de voz no muy fuerte:
-No puedo creer que hayas caído en esas piedras, pensé que todo iba a ser diferente, pero bueno.
-¿Quien eres?-responde ella-
-Solo seré tu guía, no te preocupes, mejor acuéstate, el camino será algo largo.
-pero¿por qué he de acostarme?..mire señor, la verdad es que ando muy apurada, mi madre está a punto de morir, yo le agradezco el que me haya rescatado de aquella caída tan inesperada, pero le pido que por favor me devuelva al lugar de donde me trajo... además su apariencia me ocasiona temor-
-ayy pobre caperucita, lo siento , pero allá nunca vas a volver.-responde el-
Desde que ella escuchó estas palabras, el mundo se le vino encima, se llenó de dudas, y de un temor que ni para qué para darles detalles...y entonces, decidió que por cualquier medio que le fuese posible iba a escapar y no le importaba que ese señor que tenia un aspecto tan poco digno de mirar, casi como si pareciese un lobo, se la comiera o lo que fuese capaz de hacer alguien tan extraño.
lo primero que se le vino a la mente fué tirarse al mar, incluso aunque no tuviese la menor idea de como nadar...y así lo hizo, saltó a la primer oportunidad que se le presentó... nado y nado, y de repente, en un abrir y cerrar de ojos, volvió a aparecer justo en el lugar donde había despertado después de la caída...-a decir verdad, hasta para mí es confuso explicar el como pudo ocurrir esto, pero la vida está llena de sorpresas-.
Caperucita se acerca a el hombre y le pide que le explique que es lo que ha ocurrido, pues habia intentado escapar y le fué imposible ya que apareció en el mismo lugar de donde habia huido, a lo que el responde:
-Bella niña, te pido una disculpa por no darte una explicación, he sido un mal educado por no haberte contado como sucedió todo, pero dejame te explico:
la verdad, es que tu amigo, ese que llaman casador, te jugó una broma de muy mal gusto,yo por supuesto ya lo presentía, así que bajé para terminar de hacer mi trabajo...tu madre está muy bien, tu sabes que estaba trabajando y sé que por eso creiste lo que te dijeron acerca de que ella estaba en sus ultimos momentos, pero el cazador solo queria molestarte, al caer sobre las piedras tu golpe fué en la cabeza y por desgracia no pudiste sobrevivir antes el mismo...por eso estas acá, yo soy la muerte y he venido a guiarte a tu verdadero destino.
Comentarios
Publicar un comentario